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    <<CRÍTICAS NOVEDADES>> LIONVILLE - II (78/100)

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    24022013

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    Mensaje por #HardRock_&_AOR


    <<CRÍTICAS NOVEDADES>> LIONVILLE - II (78/100) Lionville2-cover-web

    LIONVILLE - II

    78/100


    Discográfica: Avenue Of Allies
    Estilo: AOR
    Productor: Alessandro Del Vecchio


    Formación:
    Stefano Lionetti: Voz y Coros, Guitarras Eléctricas y Acústicas, Teclados

    Con:
    Lars Säfsund: Voz y Coros
    Alessandro Del Vecchio: Teclados y Coros
    Bruce Gaitsch: Guitarras Eléctricas y Acústicas
    Mario Percudani: Guitarras Eléctricas
    Anna Portalupi: Bajo
    Alessandro Mori: Batería y Percusión

    Invitados Especiales:
    Bill Champlin: Voz y Coros en “Higher”
    Tamara Champlin: Coros en “Higher”
    Robert Säll: Guitarras Y Teclados en “All This Time”
    Sven Larsson: Guitarras en “One In A Million”
    Peter Friestedt: Guitarras en “Another Day”
    Joe La Viola: Saxo en “Waiting For A Star To Fall”
    Herman Furin: Percusiones en “Open Your Heart”

    Track List:
    01. All We Need
    02. The Only Way Is Up
    03. Another Day
    04. Higher
    05. No Turning Back
    06. All This Time
    07. Next To Me
    08. Waiting For A Star To Fall
    09. Don't Walk Away
    10. One In A Million
    11. Shining Over Me
    12. Open Your Heart



    Se hace un poco difícil enjuiciar un disco como éste, que en el plano técnico y más concretamente en el sonido general y en la producción, es muy superior a su disco de debut, pero que en el artístico adolece de una originalidad musical que sí tenía aquel.

    Y esto se agrava cuando muchas esperanzas de los aficionados al género están depositadas en Lionville "II" y que el título honorífico de disco del año ya lo tenía casi otorgado con solo oír los samples de presentación, pero en mi opinión es más un disco amable y fácil de oír que emociona con menor frecuencia que su debut que otra cosa.

    Esta falta de originalidad es algo que sólo afecta al oyente (al menos a mí me ocurre así) en las primeras escuchas, cuando te suenan demasiado a temas de W.O.A, algo obvio por la presencia de Lars Safsund en las voces, lo que ocurre es que a nada que seas de oreja fácil las canciones te calan por sus melodías prototípicas sin aspiraciones a más: sonar bien y entrar mejor, pero con las escuchas gana y obviamente esta crítica está basada en pocas escuchas.

    La cuestión es, en que porcentaje afecta una y otra cosa, el mejor sonido y la menor originalidad de su propuesta a este Lionville "II".

    Las colaboraciones vuelven a ser multiples con Bill y Tamara Champlin, los compañeros de Lars en W.O.A., Sven Larsson, Joe La Viola y Peter Friestedt, que se unen a los habituales de la banda en el anterior disco de Lionville (salvo Mori), los de Issa, Hardline y alguno más, que son la “Frontiers band” como yo les llamo (aunque este disco no sea de Frontiers), Mori a la batería, Portaluppi al bajo (me encanta esta bajista, que está a un nivel superlativo a lo largo del disco), Percudani a la guitarra solista, Del Vecchio a los teclados junto al citado Lars en las voces y al Alma-mater del proyecto Stefano Lionetti a las guitarras y voz solista en algún tema.

    Así pues, la columna vertebral de la banda es ya un grupo muy cohesionado y como demostraron en el último disco de Issa, capaces de tocar a gran nivel y con mucha sapiencia de lo que hacen siendo su trabajo en este irreprochable, con todo en su sitio y a un nivel de perfección técnica extraordinario.

    Dicho lo cual, no entiendo por qué (de momento) me gusta más el debut que éste, teniendo en cuenta la importancia que para mí tiene un buen sonido, cuando el debut nadaba en la indigencia sonora, pero es así, aquellas canciones tenían mucha frescura y en general y quizás por el pobre sonido no sonaban a nadie ni nada, pero en el "II" la producción está al nivel de otros grupos top en el género y algunos arreglos de voces y melodías recuerdan horrores a W.O.A.... ¿es esto malo? En mi opinión, por una parte sí ya que se empieza a convertir en una epidemia, usurpa la identidad de Lionville y por otra no, ya que las canciones aún tienen algo de frescura y bastante alma, más por “culpa” de los interpretes que de las canciones en si y el estilo W.O.A. tiene tirón ahora.

    “All We Need” el primer corte es W.O.A. de libro, y ya apunta hacia donde van los tiros en el disco. Melodía facilona que suena bien al oido con miles de armonías vocales.

    La segunda canción tiene el optimista título “The Only Way Is Up” y ya atesora algo más de originidad por contener de inicio unas guitarras más potentes y un estribillo muy brillante. Vamos hacia arriba.

    Enigmático inicio de “Another Day” recuerda al “Insomnia” de los franceses Silence, pero se queda ahí, para después remontar el vuelo en busca de una originalidad que encuentra por momentos y sobre todo en el estribillo. Aquí las guitarras tienen también su protagonismo y dejan a la canción en muy buen lugar.

    “Higher” cuenta con Bill Champlin a la voz y se nota el cambio, aunque Lars y su poderosa voz se imponen en los coros. Es este un corte más tranquilo que los otros, no por la velocidad, sino por las suaves guitarras y el omnipresente piano de Del Vecchio que se marca un solo de teclados a la antigua usanza que empalma con el punteo de forma magistral, recordando a algunos clásicos del género.

    Llega el momento mechero con la inevitable balada “No Turning Back” que me resulta aburrida, pues la estructura que propone está ya muy sobada y las polifonías vocales resultan artificiales.

    “All This Time” en la que colabora destacadamente Robert Säll, suena a él a lo largo del todo el tema, lo cual es de agradecer pese a la merma de identidad que le supone a Mr. Lionetti. La canción es muy clásica en su concepto y por eso entra fácil.

    “Next To Me” propone de inicio mayor aporte acústico en guitarras y teclas quedando muy natural y efectiva, recordando a los viejos Lionville. De lo mejor del disco con Anna Portalupi dándolo todo.

    Inicio a lo Steve Winwood para la magnífica cover del disco “Waiting For A Star To Fall” que mejora en potencia a la ochentera versión original de Boy Meets Girls, con solo de saxo, cortesía de Joe La Viola. Soberbia.

    A la altura de “Don’t Walk Away” las esperanzas de sorpresa se han diluido como un azucarillo en el café. Canción sin punch, plana como el encefalograma de Homer Simpson y que incita a pulsar next. Ni Lars con su chorro de voz ni Anna con su virtuosismo evitan el tedio.

    “One In A Million” ofrece algo más de fuerza y optimismo que la floja precedente, pero sigue sonando en demasía a la banda de Säll y compañía.

    La penúltima “Shining Over Me” promete de inicio y cumple al final, recordando a su debut y sonando muy fresca, más que la mayoría de sus compañeras de reparto aunque sobre todo la parte del puente y del solo de piano recuerdan al “One Step Away”.

    La entrega acaba con “Open Your heart” con un Lionetti que demuestra suficiencia a la voz, una canción melancólica y lenta que recuerda horrores a Toto y que pone el broche final a un disco con claros y algún oscuro.

    Me leo y creo que he sido demasiado duro con ellos, y más cuando me he entretenido mucho oyendo el disco y noto como va ganando con las escuchas (esto último no me vale para escribir esta crítica) y como no me apetece escribirla de nuevo, os digo que no me hagáis mucho caso, pues os va a gustar si os gustó el debut, si os gusta W.O.A. y si sois adictos a las melodías almibaradas y perfeccionistas, aunque a veces suenen a deja vú, pero sino, si sois de los recelosos a los productos de la factoría Frontiers, aunque este no lo sea en origen, si buscáis el nuevo Eldorado melódico, es mejor que os acerqueis a él con la debida precaución, aunque tal vez os cale con las escuchas.

    A mi me gustan W.O.A., me gustó el debut de Lionville y me gustan las melodías perfectas al oido, y posiblemente haya sido tan crítico por que me esperaba más, o me he vuelto exigente, o porque “In Progress” donde existía esta misma propuesta musical ya lleva casi año y medio en la cumbre, vete a saber.

    AUTOR:Oscar L. González (Mendometal)
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    #HardRock_&_AOR

    Mensaje Mar 26 Feb 2013, 16:38 por #HardRock_&_AOR

    Junanan (Lord Ford Sammet) nos ofrece su opinión de "II".


    Mi visión del disco:

    La segunda obra de arte de Lionville


    Después de sorprendernos inesperadamente y maravillarnos con su Opera Prima en 2011, por fin vuelven Lionville para presentarnos su tan esperado segundo álbum, uno de los discos más ansiados de 2012 por todos los amantes del AOR. Se trata de “II”, así se titula el nuevo e impecable redondo de uno de los grupos más elegantes del panorama actual.

    Sin dilatarnos más pasamos a comentar el disco, que se abre con “All We Need”, un elegantísimo (valga la redundancia de la palabra ya que con ella se define al grupo) corte de influencia totiana, pero con el toque personal de Lionville y su peculiar y fantástica manera de trabajar las voces y realizar los cuidados vocales; uno de los grandes temas del disco que va ganando con cada nueva escucha, destacando el precioso estribillo y los efectivos cambios de ritmo e innumerables matices.

    El segundo tema, “The Only Way Is Up” sigue la senda del primero, un tema más directo y homogéneo y con otro estribillo pegadizo con unos teclados omnipresentes y cuidadísimos.

    Con “Another Day” se completa una trilogía de inicio de disco descomunal, un medio tiempo elegantísimo con un estribillo muy clásico y pegadizo donde las teclas siguen haciendo las delicias de los amantes del AOR puro y duro.

    “Higher” es el cuarto tema, que da paso a las voces a Bill Champlin, Lars Säfsund, Lionetti y Tamara Champlin, y que no hace sino corroborar en mi opinión lo bueno que es Lars Säfsund, que destaca sobremanera y que canta en la mayoría del disco; se trata de otro buen medio tiempo que gana con las escuchas y que mantiene con creces la senda del disco aunque resulta un respiro al tan alto escalón que dejaron los tres primeros temas, pero respetando las buenas melodías y teclados, donde en este tema se puede apreciar el primer solo de teclas.

    Damos paso al primer tema más lento del álbum, “No Turning Back”, canción más tranquila, con un comienzo a modo de balada con guitarra acústica y la preciosa y espectacular voz de Lars, y que va subiendo gradual y paulatinamente de intensidad para convertirse en un bonito y tranquilo medio tiempo, aunque se pueda considerar balada completa por supuesto, y con unos coros finales clasicistas y lo vuelvo a decir, elegantísimos, palabra que marca el disco en su totalidad.

    Y a partir de aquí comienza el clímax del disco, aunque es un clímax constante realmente, llegamos al sexto corte, uno de los más laureados, “All This Time”, con el que retomamos el patrón de los primeros temas del disco, un medio tiempo rockero maravilloso, preciosista, con las voces, coros y teclados como principales protagonistas. Y en concreto diremos que tiene un soberbio, largo y pegadizo estribillo que aplaudirán los fans y amantes del buen AOR. Como plus diremos que en este tema la guitarra corre a cargo de Robert Säll (Work, Of Art, WET, etc..)

    Siguiendo con el paradisíaco momento del disco y como si de algo casi irrealizable o inverosímil se tratara pasamos al séptimo tema del disco, “Next To Me”, y digo esto porque la calidad de los temas, lejos de estancarse o de disminuir, se va elevando magníficamente, llegado a cotas sublimes, sólo al alcance de pocos privilegiados, y tratándose de otro de los espléndidos temas que incluye el disco, un medio tiempo exquisito y refinado a más no poder, alcanzando el mismo cielo, un estribillo de inmensa calidad y completamente celestial que define a la perfección lo que es el AOR, y que se remarca con el parón con coros posterior al solo de guitarra y con los teclados de fondo durante toda la canción.

    Sin descanso pasamos al octavo corte, la versión realizada por los Lionville del tema de Boy Meets Girl, fantástica, maravillosamente realizada, respetando el tema original sin dejar de lado su estilo propio; un tema que pega con cola con el estilo del disco y que parece una canción compuesta originalmente por los propios Lionville; un medio tiempo cuidadísimo, exquisito, una composición artesana y precisa con el plus del solo de saxo de Joe La Viola que pondrá los pelos de punta a más de uno. Grande "Waiting For A Star To Fall".

    Con “Don’t Walk Away” nos damos un respiro tras tanta intensidad sin descanso, pero sin perder de lado la calidad, la melodía y brillantez. Se trata de otro temazo, más tranquilo y con un estribillo pegadizo y algo más repetitivo.

    Y este respiro de tranquilidad da paso al décimo tema, “One In A Million”, acercándonos al desenlace del álbum y retomando los cortes de medios tiempos rockeros tan pegadizos que tan bien realizan los Lionville. Este tema vuelve por los fueros del comienzo del disco como “Another Day”, o de temas como “Next To Me”, “All This Time” y otros tanto espectaculares ya comentados; trabajo de traje y corbata con un estribillo, coros y melodías marca de la casa que dan paso al último subidón del disco que alzarán en un pedestal inexorablemente a los amantes más fieles del AOR, y es “Shining Over Me”, el undécimo tema del disco, un diamante en bruto, una joya oculta al alcance de tan pocos, un medio tiempo que ya comienza con los teclados, como no podía ser de otra manera y que en cuanto comienza el estribillo sabes que se trata de otra maravilla, además de volver a dar el protagonismo especial a las teclas con un solo precioso marca Lionville y que sirve casi de intro para el buen solo de guitarra posterior.

    “Open Your Heart” es el broche con cierre perfecto que sirve de colofón a este espectacular trabajo, la balada pura del disco, donde en este caso la voz protagonista es de Stefano Lionetti; un tranquilo y bonito tema de despedida que sirve de epílogo y que cuando finaliza te hace pensar en la hora de gran música que tan bien hemos invertido, una apuesta segura.

    Un disco completo, variado, con melodías muy trabajadas a la vez que pegadizas como requiere el estilo, con temas llenos de sentimiento y con un trabajo compositivo, coral y de voces sin parangón, aderezado con un teclado inherente a las melodías e identidad del grupo.

    Y por último te hace pensar en los afortunados y privilegiados que somos por poder apreciar y tener a nuestro alcance música como esta. Muchas gracias Lionville.

    <<CRÍTICAS NOVEDADES>> LIONVILLE - II (78/100) So0m7q